Burnout: Causas, Síntomas y Estrategias para Superarlo

Parece algo cotidiano sentir los músculos tensos, un dolor en la espalda y cuello que ya se ha vuelto parte de ti, sentir una presión en la cabeza, un ligero dolor, algo que has notado, pero has decidido dejar pasar o le has dado una explicación más simple, “no he comido bien”, te dices cada que el dolor aparece.

Pero el dolor no desaparece, de hecho, ahora te encuentras irritable, no sabes por qué, sólo sabes que despertaste con una intolerancia poco común.

La convivencia con tus amistades, familia, pareja, no parece satisfacerte, de hecho, comienza a generar fastidio, lo que antes no te molestaba ahora parece que no lo soportas. Atribuyes lo anterior a cierta sensación de cansancio, de agotamiento que has identificado, unas ganas terribles de no salir de la cama.

Ahora postrado en esa cama sabes que tienes que levantarte para ir a trabajar, pero de solo pensarlo, se vuelve más pesada la idea de ponerte de pie, la insatisfacción de tus actividades comienza a generar preguntas sobre si realmente te interesa lo que haces, si realmente vale la pena, tu futuro se vuelve incierto, has perdido el rumbo, estas muy cansado, enojado, sientes frustración, no ves salida a esa sensación de estrés que no ha dejado de acompañarte desde hace largo tiempo.

Si en alguna ocasión te has sentido así, si consideras que algo de lo descrito arriba te ha sucedió, es probable que padezcas del Síndrome de Burnout o también conocido como el Síndrome del Quemado. 

En nuestra sociedad moderna se ha vuelto un padecimiento extremadamente común, las demandas excesivas de trabajo, la competencia cada vez más estricta, los malos salarios, la economía fluctuante, la inestabilidad laboral y la sensación de tener que permanecer en un lugar donde ya no quieres estar, dificulta el poder ver un panorama más esperanzador, lo que influye en la aparición de una sensación de desmotivación, tanto laboral como personal.

Factores que permiten y se vuelven caldo de cultivo para la aparición de Burnout. ¡Pero!, ¿Qué es el Burnout? En este artículo encontraras los datos necesarios para entender el síndrome, desde su definición, hasta conocer posibles consecuencias, cómo identificarlo y que hacer para enfrentarlo.

Empecemos por lo más importante.

¿Qué es el Burnout?

Para Maslach y Jackson (1981), el burnout es una forma inadecuada de afrontar un estrés emocional crónico cuyos rasgos principales son el agotamiento emocional, la despersonalización y la disminución del desempeño personal.

Para la Organización Mundial de la Salud, se trata de un agotamiento físico, emocional y mental, causado de forma general por un estrés prolongado y una jornada laboral excesiva.

Actualmente México es uno de los países con el índice de estrés laboral más alto a nivel mundial, superando incluso a China y Estados Unidos. La diferencia del estrés normal y el burnout es que el estrés normal es pasajero, y generado principalmente por algún evento o contexto muy específico, en cambio el síndrome de burnout se caracteriza por sentimientos de agotamiento, distanciamiento mental respecto al trabajo y constantes pensamientos negativos relacionados con el desarrollo personal y profesional, a un nivel crónico, lo que puede conducir a consecuencias severas en salud física y bienestar emocional.

Causas de Burnout

A nivel laboral

Puesto y ambiente laboral: Una de las principales causas de estrés en el trabajo es un ambiente de trabajo tenso y hostil, una mala dirección genera un clima organizacional bastante propenso para desarrollar estrés constante, agotamiento y rechazo laboral.

Turnos y horarios de trabajo: Algunos turnos no son aptos para mantenerse durante mucho tiempo, un ejemplo es el horario nocturno, como seres humanos no somos entes biológicamente nocturnos, mantener estos horarios de trabajo durante mucho tiempo puede generar un daño directo en salud.

Jornadas de trabajo excesivas, suelen ser más comunes en puestos operativos, pero también en puestos a nivel de jefatura, en donde los horarios parecen no tener una hora de salida clara, lo que invade el tiempo libre del colaborador y afecta tanto su estado físico como sus interacciones personales.

Estabilidad laboral: La inestabilidad económica, los cambios constantes en diversas industrias ya sea por avances tecnológicos o su misma inestabilidad financiera, generan ambientes de trabajo en constante incertidumbre, lo que provoca la aparición de estrés y en algunos casos de pensamientos ansiosos con relación al futuro.

Desarrollo profesional: En un país como México en dónde la mayoría de las empresas son Pymes, en ocasiones el crecimiento profesional se encuentra obstaculizado por el mismo crecimiento de la empresa, lo que genera un estancamiento en ciertas posiciones y niveles. Lo anterior puede desarrollar insatisfacción laboral, apatía y frustración, por parte de los colaboradores de dicha Pyme.

Incorporación de mayor tecnología: El avance tecnológico a una velocidad abrumadora, empieza por provocar una dinámica de incertidumbre en el trabajo, obligando al colaborador a tener que adaptarse lo más rápido posible a las nuevas tecnologías, lo que ya de facto genera un nivel de estrés alto, y en algunos casos, la disminución de ciertas actividades por la incorporación de dicha tecnología genera inestabilidad laboral e incertidumbre por no saber si continuara con su puesto de trabajo.

Independencia laboral: Este factor, así como el de ambiente laboral, es otro de los factores más señalados dentro de evaluaciones de estrés laboral alto, ya que la falta de independencia en las actividades por realizar, genera una insatisfacción en el desarrollo profesional, la satisfacción en el trabajo tiende a presentarse al considerar que tus actividades son relevantes, que tus labores tienen un sentido y un fin, en el momento en el que pierdes independencia, la frustración aparece, la insatisfacción crece y la rutina y monotonía se fortalecen.

Salario: Otro indicador de gran relevancia es el ingreso percibido por las actividades realizadas, ya que somos uno de los países con el índice de sueldos más bajos en el continente, horarios excesivos de trabajo y una remuneración muy por debajo de la exigencia laboral, desencadena estados de frustración constante, aumenta los niveles de estrés y facilita el desarrollo del síndrome de Burnout.

A nivel personal

Necesidad de destacar:  Ya sea por causas internas o externas, la necesidad de destacar genera tensión constante, ya que el objetivo se vuelve obligación, lo que por momentos dificulta ver diversos escenarios y soluciones a un mismo problema, creyendo que sólo existe un camino hacia la meta trazada. Una vez que ese camino se ve obstaculizado aparece la frustración y el estrés grave.

Autoexigencia irracional: Mucho más enfocado en elementos internos, busca la satisfacción personal a través de considerar que siempre debe ser el mejor o la mejor, uno de los principales motivos es la búsqueda de reconocimiento o validez a través de los éxitos conseguidos.

La autoexigencia no es el problema, la dificultad aparece cuando se vuelve irracional, cuando no tiene un sustento lógico y carece de los argumentos suficientes para ser sostenida. Ejemplo: “hoy acabo de entrar a mi primer día de trabajo, entre como Coordinador en el área de Finanzas, en un año con mi esfuerzo, trabajo duro, puntualidad y proactividad, seguro podré conseguir la Dirección del departamento de Finanzas en un año.”

¿Puede suceder?, no voy a descartar la posibilidad, ¿Carece de elementos que puedan sostener esa autoexigencia?, me parece que sí. Si no existen los suficientes argumentos para sostener tu autoexigencia, en lugar de ser un motor que te impulsa, será un factor que te detendrá.

Expectativas poco realistas: Las expectativas funcionan como una idealización de los objetivos que queremos alcanzar, pueden ser un motor positivo si logramos tener expectativas realistas y claras, pero si las mismas son expectativas fuera de la realidad, en lugar de impulsarnos, dificultaran más el alcanzar esos objetivos, ya que, al no cumplirse, desarrollaran frustración, intolerancia, enojo, y un estrés constante.

Perfeccionismo: Es un nivel de autoexigencia que puede rayar en un rasgo obsesivo, entorpece la realización de actividades y aunque puede ser visto como un rasgo positivo, en realidad no lo es, ya que puede dificultar tu entrega de resultados, ensombrece el observar otras soluciones, y por consiguiente te cierra ante infinitas posibilidades he ideas nuevas. De aquí llega a desprenderse la necesidad de control, que podremos abordar en otra ocasión.

Baja tolerancia a la frustración: factores como autoexigencia irracional, expectativas poco realistas, perfeccionismo, y por supuesto una inteligencia emocional inadecuada, son elementos que obstaculizan el desarrollo de una tolerancia adecuada a la frustración. Las cosas no pueden salir bien siempre, en algún momento para crecer hay que fracasar, pero que pasa cuando no logro ver el fracaso como una oportunidad de crecimiento sino como un muro insuperable, como la situación más catastrófica y trágica de todas.

La baja tolerancia a la frustración no permite aceptar los eventos ocurridos y por consiguiente genera una rumiación constante, lo que puede provocar un estancamiento emocional, mayor cantidad de estrés he incluso estados depresivos.

Síntomas de Burnout

Síntomas físicosSíntomas EmocionalesSíntomas Conductuales
Fatiga crónica Insomnio Disminución del peso Dolores de pecho Taquicardia Dolores de cabeza Tensión muscularAnsiedad Depresión Frustración Desorientación Impotencia Irritabilidad Impaciencia Sensación de soledad Baja autoestimaDistanciamiento Apatía Procrastinación Sarcasmo Pesimismo Ausentismo laboral Hostilidad Reacciones agresivas

Es importante identificar que no es necesario que todos estos síntomas aparezcan al mismo tiempo, puede ser uno o dos de cada cuadro, lo importante es que identifiques si no hay una razón aparente para su aparición, si parece surgir de la nada.

Más allá de un estado, el Burnout se considera como un proceso gradual, va evolucionando, para lo cual se consideran 4 estadios de evolución.

Etapa leve: por lo común son síntomas físicos, aparecen dolores musculares, de cabeza, taquicardias sin razón aparente, a un nivel que tiende a inquietar, pero suele ignorarse esta etapa, ya que se le brindan otras explicaciones más simples de asimilar.

Etapa moderada: suele aparecer insomnio, problemas para mantener la atención y concentración, en esta etapa es común que surja la automedicación, la persona que la padece, comienza a darse cuenta de que algo está mal y decide hacer algo sin acudir directamente con un especialista.

Etapa grave: comienzan a manifestarse los síntomas conductuales de manera mucho más evidentes. Aparecen consecuencias en el trabajo, directamente relacionadas con la conducta de la persona que lo padece, pueden existir consecuencias a nivel personal y familiar. Si la persona tiende a la automedicación, incluso puede desarrollar conductas adictivas, como el consumo elevado de alcohol, psicofármacos y drogas ilegales.

Etapa extrema: Ansiedad constante incluso a grado patológico, depresión, aislamiento severo e incluso riesgo de autoinfligirse algún daño.

¿Cómo enfrentar el Burnout?

A nivel personal:

Establecer límites: Si bien es cierto que la demanda de actividades dentro del trabajo suele ser excesiva en algunos rubros, también es cierto que como trabajador se tienen derechos, en algunas ocasiones el mismo personal desconoce. Establecer un límite no es negarte a trabajar, es poner un alto con argumentos y detener la sobrecarga de trabajo, con base en tus derechos.

Autocuidado: Analiza los factores personales causantes del desarrollo de Burnout, ya que antes de querer modificar tu entorno, tienes que analizar tu participación en la situación en la que te encuentras.

Ejemplo: En algún momento uno de mis pacientes me compartió su caso, en el que expresaba la frustración que sentía al no tener tiempo libre, su discurso se relacionaba con un pensamiento lleno de frustración y sentimiento de impotencia, describía la cantidad de trabajo y actividades que tenía que concretar.

Le pregunte – ¿Y todas esas actividades, las consideras indispensables?

  • No
  • ¿Te afectaría dejar alguna de esas actividades?
  • Afectarme no creo, pero no puedo estar sin hacer nada, necesito sentirme ocupado.

Este caso es un ejemplo, de que la carga de trabajo, el estrés crónico y la aparición de síntomas de Burnout, estaban relacionados con su propia creencia personal y distorsiones cognitivas.

Algunas formas de practicar el autocuidado se relacionan con brindarte la oportunidad de tener un tiempo para ti, practicar ejercicio, caminatas de 20 minutos, poder tomar un tiempo para pasarlo con tu familia y seres queridos. Así mismo puedes comenzar con establecer una agenda en la que determines que actividades son realmente indispensables y cuales puedes delegar o postergar.

Somos dueños del mismo tiempo, no hay más tiempo para unos que para otros, todo se centra en cómo logramos gestionarlo.

Comienza con tu autocuidado y lo demás lo resolverás conforme tu estés bien.

Practicar técnicas de relajación: Puedes comenzar con técnicas de respiración profunda, aprender a respirar y darte unos minutos para ese ejercicio. Así mismo técnicas de meditación te ayudarán a enfocarte en el presente, poner atención a tus emociones y liberar las cargas de estrés de actividades o preocupaciones que no te corresponden.

Los ejercicios o prácticas que lleves a cabo para dicho fin, puede ser la práctica de mindfulness, meditación he incluso yoga.

Tu cuerpo quiere que descanses: No hay que echar por saco roto cuando nuestro cuerpo nos indica algo, en ocasiones, esa sensación de cansancio, esas ganas de no querer levantarse, ese antojo por no salir, por simplemente estar acostado o acostada en tu sofá o en tu cama, no es otra cosa que tu cuerpo diciendo, “estoy cansado, por favor tomate un descanso”. El no hacer caso a esa llamada puede traer consecuencias severas, ya que es un aviso de que tu organismo esta empezado a perder la homeostasis, y que necesitas prestar atención a tu salud.

Cuando te sientas así, no dudes en tomarte un día para simplemente descansar, no para realizar los pendientes en casa o con la familia, NO, es sólo para descansar de todo y de todos.

A nivel Organizacional:

Realizar evaluaciones periódicas de clima organizacional: Centrarse en evaluaciones que puedan dar un indicador a la empresa de lo que sucede con todo el personal a diferentes niveles, el punto clave de la evaluación no es únicamente llevarla a cabo sino mostrar acciones a realizar, al no hacerlo generara mayor descontento.

Tener reuniones de feedback periódicas: No hay mayor estabilidad para un trabajador que saber si está realizando sus actividades de la forma que esperan. Así mismo tener la oportunidad para mejorar siempre le brindara mayor certeza de permanencia.

Desarrollo profesional: Es importante reconocer que el crecimiento profesional de los colaboradores no es siempre hacia arriba, en ocasiones movimientos internos de manera lateral, cambios de área o de funciones, pueden desarrollar la sensación de un crecimiento, no todo es dinero y no todo es un puesto más alto.

No todos quieren ser jefes, pero casi todos buscan desarrollarse más y eso involucra aprendizaje.

Escaneo constate a los líderes: El que recibe el puesto tiene la obligación y responsabilidad no sólo de entregar resultados, sino de cuidar ese capital humano que consigue esos resultados, el escaneo periódico a sus funciones le brindara la certeza a todos los colaboradores, que están protegidos contra malas prácticas.

Como en todo, el prevenir siempre será mejor: Evaluaciones como la NOM-035, brindan la posibilidad de identificar focos rojos dentro de una organización, pero como comenté arriba, se vuelve perjudicial si se obtienen los resultados, si se identifica que hay un problema, pero no se hace nada para cambiarlo.

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